martes, 18 de enero de 2011

Obsolescencia Programada

Hola a tod@s.
Seguramente más de una vez habéis tenido la sensación de que parece ser que todo se está acelerando. La generación de nuestros abuelos veía como en sus casas sus electrodomésticos llegaban a formar "parte de la familia". Las neveras, aquellas cajas gigantes a las que llamaban "televisores", o el lavavajillas alemán, entraban en nuestras casas para quedarse alli con nosotros un buen montón de años.
Pero ahora amigos, la economía de mercado que se sustenta única y exclusivamente en el crecimiento económico, nos obliga a los consumidores a gastar y comprar más productos, para que las fábricas tengan más que producir y así nunca se pare la noria económica.
Lo que seguramente a alguno se os haya escapado es lo siguiente. ¿Compraríamos una tele/móvil/ordenador/impresora nueva si la nuestra, la de "toda la vida" siguiera funcionando correctamente? Seguramente no. Y para evitarlo, los fabricantes de todo el mundo han decidido poner fecha de caducidad a todas y cada una de nuestras cosas. Pensad en cuanto os duró el primer ordenador y en cuanto el penúltimo. Pensad en cuanto os duró aquel primer teléfono móvil que se os caía al suelo día si y día no, y en cuanto os duró el penúltimo. Pensad en cuantos miles de hojas fuisteis capaces de sacarle a aquella primera impresora matricial (que hoy ya no puedes utilizar porque no existen consumibles, no porque no funcione...) y en cuantas a la última multifunción que escanea, imprime y fotocopia a color y que cuesta 49,90€ en el media markt. Lo peor de todo es que encima nos hacen creer que adquiriendo esos productos de pésima calidad que con mucha suerte nos durarán hasta las próximas navidades "no somos tontos".
De todo esto y mucho más trata el documental que os dejo aquí.


La moraleja de esto no es que nos echemos las manos a la cabeza y nos sintamos estafados, sino que, en la medida de lo posible y poco a poco, seamos capaces de convertirnos en consumidores más responsables.
Nos ahorraremos frustaciones a nosotros mismos por "ansiar" aparatos que no necesitamos y que nunca funcionan como deberían o el tiempo que debieran.
Yo diria que, no hace mucho, la tecnología satisfacía las necesidades de las personas. Hoy en día la tecnología nos crea necesidades nuevas. Queremos que nuestro coche tenga ASR, EBV, ABS, ESP y cuantas más siglas de las que no comprendemos absolutamente nada mejor. Queremos que nuestro móvil tenga  32Gb, ranura SD, 3G, HSDPA, GPS, Voz Ip y 8Mpx. No queremos un procesador de doble núcleo para nuestro portátil, porque los hay de cuadruple núcleo con tecnología hiper-threading y arquitectura de 45nm... Y... ¿saben la mayoria de los usuarios que son todas estas cosas y como usarlas?... NO!
Como dijo el gran Carl Sagan: "Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el desastre."

Un saludo a todos.

Berto.

2 comentarios:

  1. Este lo tendría que ver tanta gente como el del grado de optimismo...

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  2. Estoy de acuerdo... Pero hay una diferencia sustancial en decirle a la gente como ser más feliz, y en decirle cuál de sus comportamientos debería eliminar para que otros pudieran ser más felices...
    La primera es (y de hecho lo ha sido!) muy bien acogida y aceptada. La segunda, ataca directamente a las conciencias de las personas... Y hay personas que saben entonar el mea culpa, y personas que no.
    Pero bueno. Yo he puesto los dos... jeje. Cada uno que obre como crea.

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