lunes, 8 de junio de 2015

No hay línea de meta

Hola a tod@s!

No podía acabar este curso sin que os dedicase unas pocas palabras a tod@s los que os presentáis mañana a la temida selectividad. Ha sido un año largo y duro, y en menos de lo que canta un gallo tenéis el sprint final al maratón que ha supuesto este curso. Un maratón en el que además de participar, cuenta y mucho la posición en la que lleguéis a la meta, pues esa será la posición de salida en la próxima carrera. La Universidad!

Una vez allí tendréis otros tantos maratones y otras tantas líneas de meta. Acabaréis, y enseguida nuevos retos se os plantearán. Retos laborales. Retos Familiares. Un montón de batallas por librar. Un montón de objetivos por lograr.

Ya sé. Quizá ahora soy un poco aguafiestas al decirte que esto que empieza mañana no es más que la primera de una larga serie de "selectividades" que te toca afrontar. Pero es que la etapa que estas apunto de empezar marcará la persona en la que te vas a convertir en el futuro. Y oye. Vas a vivir el resto de tu vida en tu futuro. Así que no está demás que empieces a preocuparte activamente por él. Es decir, a ocuparte de él. Pero... ¿Cómo?

A ver. Yo no soy un experto en la materia, pero os propongo un pequeño ejercicio mental. Imaginad que sois un ciclista que se va a hacer el tour de Francia. ¿Como creéis que prepara la carrera? Primero, y obviamente, seguro que antes de empezar se ha matado todo el año entrenando (en ese punto estáis vosotros). También supongo que para cada etapa en función de si es llana, contrarreloj o de montaña trazará su estrategia. Analizará cuando dar más pedales, cuando menos, su dieta, el equipo, el tipo de bici,... En definitiva, todos los aspectos que influyan en lograr su objetivo que seguro que no es otro que cruzar el primero en la línea de meta.  Y así en cada etapa, cada día de carrera, y hasta el último.
Nosotros deberíamos hacer algo parecido cuando planificamos nuestra carrera hacía nuestras metas, pero los más avispados seguro que ya os estáis dando cuenta de un problema básico. En nuestra carrera no hay línea de meta!!! No hay una X que marque el lugar! No se trata de ser astronauta, sino de ser el mejor astronauta! No se trata de ser médico, sino de ser el mejor médico! ¿Creéis que se puede conseguir algo así sin esforzarse cada día? ¿Sin vivir con pasión todos y cada uno de los retos que se os presentan? Acaso si llegáis a astronauta y vais a la Luna, ¿es que no querréis ir también a Marte? ¿Y luego a Júpiter? ¿Y luego a dónde? ¿Acaso hay final? No!

Así que no veas la prueba de mañana como una barrera, sino como un trampolín de salida para tu gran salto hacia tus objetivos. Tu determinación va a ser lo único que impida que te veas abrumado por la persona que quieres ser. La vida te pone obstáculos, pero no límites. Esos solo te los puedes poner tú! Así que lucha! Entrégate! Si te parece que ayer ya hiciste mucho, es que porque hoy has hecho poco todavía! Siempre hay fuerza para un último empujón. Porque los ganadores nunca se rinden. Porque los que se rinden nunca ganan.

Quizá éste sea de momento el mayor sacrificio al que te ha tocado enfrentarte, pero debes hacerlo con la convicción de que te va a traer el mayor de tus logros. Logro que será el punto de partida para el siguiente, porque la vida va de esto. De no dejar de dar pedales. No se trata de ganar, sino de ir ganando. Porque esta carrera, la de tu vida, tiene etapas infinitas.

¿Es que no vas a salir a ganarlas todas?

Un saludo y mucha suerte a tod@s.

Berto.




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